El ebrio canta
Y su aliento delata.
La voz retorcida esclarece
A aquel delirante.
Su canto pronuncia las palabras
Y corroe al inocente silencio.
El destino de las mismas
No es más que disiparse en la distancia.
Y un nuevo puro silencio
Domina el ambiente.
Pero no logra ya ser el mismo;
Es otro ahora el silencio de este bar.
Ciclo repetido
Mas no parecido.
El coro de silencios adueña
Y nuevamente expropiado resulta.
Ebriedad y silencio,
Silencio y ebriedad.
El ebrio canta y luego calla
El silencio avasalla y luego se escucha corroído.
Oh, sin silencio el ebrio
No cantaría
Oh, sin cantar el ebrio
No viviría.
Sin cantar, el ebrio moriría.
20/08/2009

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